sábado, 5 de marzo de 2016

EJEMPLOS PARA LA PRÁCTICA DE MINDFULNESS CON ADOLESCENTES. 3 EJERCICIOS

·         ¿Qué es Mindfulness?
     El término Mindfulness se traduce como “atención plena” y se trata de algo más que una forma de meditación. Le debemos su creación mediante la integración de prácticas orientales al doctor Jon Kabat-Zinn, fundador de la Clínica para la reducción del Estrés Centro para la Atención Plena (Mindfulness) en la Medicina, el Cuidado de Salud, y la Sociedad en la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts.
     Se trata de una práctica de meditación con técnicas de atención y concentración en el momento presente, tanto en lo interno como en lo externo, que tiene evidentes beneficios como la reducción del estrés y el entrenamiento de la serenidad, la regulación de las emociones y, por supuesto, la capacidad de focalizar la atención en el aquí y ahora.

LA PRÁCTICA CON ADOLESCENTES

“Observar más y enjuiciar menos”      Juanjo Pineda
·         ¿Para qué es útil Mindfulness?
     Es una herramienta para conseguir sacar máximo rendimiento en lo que nos propongamos ya que utilizamos la focalización y la plena atención sobre aquello que estamos realizando. Además, desarrollamos el potencial de nuestra mente, aceptamos las emociones que vivimos para actuar de forma beneficiosa para nosotros mismos y nos relajamos de manera natural.
Tras realizar ejercicios de atención plena, soy más consciente de lo que ocurre dentro y fuera de mí y, por ello, seré capaz de tomar mejores decisiones.
     En los adolescentes es útil para que:
  •  mejoren su rendimiento académico y controlen el estrés que les puede producir; 
  • aprendan a saber cómo se sienten ellos y los que los rodean y sean capaces de regular así las conductas que derivan de sus estados emocionales;
  •  mejoren su relación consigo mismos y con los demás a través de la empatía y la serenidad.

·         ¿Qué necesito?
Dedicar un tiempo, un espacio, en silencio y con un propósito.
®     Tiempo: dedicado exclusivamente para ello; solo el tiempo que puedo estar concentrado —unos pocos minutos que cuento desde que empiezo a colocarme hasta que reflexiono sobre lo que ha pasado en el tiempo de concentración—.
®     Espacio: un lugar donde me sienta bien; donde sepa que no voy a ser molestado, no voy a atender al teléfono ni me voy a distraer con nada durante el tiempo que he decidido dedicar al ejercicio.
®    Silencio: referido especialmente al de la mente, pues durante el tiempo en que estaré concentrado, apartaré de mi mente aquello que venga a distraerme del foco que he elegido; de esta manera conseguiré una reducción del ritmo mental.
®     Propósito: es el objetivo concreto que me marco para cada momento de concentración; es concreto, sencillo, claro y realista —puede ser contar respiraciones o centrarme en el sonido más lejano que pueda escuchar o focalizar toda mi atención en la punta de mi nariz o en el instante entre que exhalo el aire y vuelvo a inhalar—.
     Cuido la postura: basta con que me siente en un sitio cómodo con las plantas de los pies pegadas al suelo, con las manos en los muslos, los codos apoyados en el cuerpo o en el brazo del asiento sin presionar, los hombros y el cuello relajados, el mentón ligeramente bajo de manera que la coronilla quede situada en paralelo con el techo.  También, si uno está familiarizado con la meditación, puede adoptar una postura meditativa encima de un cojín para tal fin con las piernas cruzadas. Se trata de estar cómodos pero erguidos, la espalda recta sin rigidez.

·         ¿Cómo lo puedo llevar a cabo de una forma sencilla?

EJERCICIOS:

      Hay muchísimos ejercicios que se pueden realizar con adolescentes según en qué nos queramos fijar en cada momento. Se pueden realizar en grupo, por parejas o individualmente. En esta ocasión he elegido tres ejemplos especialmente recomendados en épocas de mucha carga académica o estrés en general. 
1.   RESPIRO
     Nos colocamos en la postura adecuada y cerramos los ojos. Focalizamos la atención hacia nuestra respiración. Notamos cómo entra el aire por nuestra nariz y vuelve a salir. Percibimos cómo es el aire cuando inhalamos y cuando exhalamos (más frío, más cálido) y cómo fricciona nuestros orificios nasales hasta los pulmones. No cambiamos el ritmo respiratorio a propósito, pero es posible que notemos que se va ralentizando a medida que realizamos la observación.
     Ahora nos fijamos en cómo llega el aire a nuestros pulmones y se hinchan como la tripa.
   Cuando aparezca alguna distracción, bien sea externa bien interna como algún pensamiento, la identificamos y volvemos a la respiración. No pasa nada, es normal que nuestra mente quiera divagar; es más, el momento en el que nos damos cuenta de la distracción y retomamos el foco, es un momento de consciencia, significa que el ejercicio está funcionando.
     Por último, antes de abrir los ojos, nos fijamos en cómo nos hemos sentido, cuán cómodos, qué pensamientos nos han asaltado, si ha sido fácil mantener la atención sobre la respiración.

2.   CUARENTA RAMITAS
    Nos colocamos en la postura adecuada y cerramos los ojos. Nos imaginamos sentados en un pequeño puente de madera sobre un río. En tu bolsillo hay 40 ramitas que has recogido y que vas a soltar una a una.
     Al tomar cada ramita de tu bolsillo inspira un poco más de aire del que tomas habitualmente. Al tomar contacto con la ramita, te das cuenta de algún pensamiento que tengas en la cabeza, algo que estés sintiendo en ese momento, o alguna sensación de tu cuerpo. ¿De qué te estás dando cuenta ahora? Una vez que te has dado cuenta de lo que está pasando por tu mente en ese instante, pon ese pensamiento, emoción o sensación en la ramita, y suéltala al río. 
    Si en algún momento uno de estos pensamientos, emociones o sensaciones te hace perder la cuenta, vuelve al puente del río, y continúa la cuenta donde la habías dejado. 

3.   EL ESCÁNER
     Nos colocamos en la postura adecuada y cerramos los ojos. Ahora escanearemos los pies, hasta llegar a la cabeza, imagina un haz de luz que va escaneando tu cuerpo en busca de los lugares donde se alojan las tensiones. Con una respiración profunda, saca de tu cuerpo estas sensaciones, y visualízalas en la pantalla de escaneado. Mantén ahora en la pantalla de escaneado todas las sensaciones registradas en tu cuerpo, a la vez. Imprime esta imagen de tu cuerpo realizando otra respiración profunda. Observa los puntos de tensión y relajación impresos. 
     Procede a escanear ahora las emociones que localizas en esos puntos de tensión y relajación de tu cuerpo. Da nombre a esas emociones y siéntelas.  
     Observa estas emociones en la pantalla, y dales el color que sientas. Haz una respiración  profunda, e imprime un mapa a color de las emociones que sientes en tu cuerpo. Observa la imagen a color de tus emociones impresas. 
     Por último, vamos a hacer un escaneado de los pensamientos que se hallan detrás de las emociones registradas. Haz una respiración profunda, e imprime el mapa de tus pensamientos actuales, asociados a estas emociones. Observa los pensamientos impresos. Observa, no juzgues, eso es lo que aparece en el escáner, no está bien ni mal, es lo que hay.

     Vuelve a llevar la atención al cuerpo a través de la respiración. Mueve lentamente manos y pies. Reconoce e integra todos estos niveles observados con cada respiración. Cuando lo sientas, abre suavemente los ojos.

      Al finalizar cada ejercicio, agradécete a ti mismo las posibilidades que te estás brindando.

     Como veis, se trata de ejercicios sencillos, para los que no hay que invertir mucho tiempo. Su aplicación es factible tanto en las aulas -con unos estupendos resultados comprobados de los que personalmente doy fe- como en las casas. Lo deseable es que se convierta en un hábito para que dichos resultados beneficiosos duren, sean cada vez mayores y se puedan transferir a cualquier ámbito de la vida.  
   
Si quieres encontrar más ejercicios como estos puedes seguir este enlace.

domingo, 14 de febrero de 2016

TRASTORNOS POR DÉFICIT DE ATENCIÓN (TDA/TDAH)

     Tanto en las aulas como en las familias tanto el Trastorno por Déficit de Atención como el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad plantean un esfuerzo extra a la hora de ayudar a los alumnos e hijos a aprender y a comportarse. Para conocer la definición y las diferencias entre ambos podéis consultar este enlace.
     La buenísima noticia es la neuroplasticidad que Jesús Mª Nieto define como "capacidad del sistema nervioso para modificarse a sí mismo a consecuencia de su propia actividad". Según esto, todos nos podemos entrenar para cambiar nuestro cerebro, aunque conviene advertir que siempre dentro de unos límites.
     Hace tiempo que se viene arrastrando cierta polémica sobre la existencia de dicho trastorno y el aumento en el número de diagnósticos. Las investigaciones neurocientíficas han comprobado un funcionamiento distinto del cerebro con menor actividad en la parte responsable de la inhibición de los impulsos, entre otras cosas; por tanto, el trastorno es real.
     En segundo lugar, ¿es apropiado denominarlo "trastorno"? Si bien es cierto que ello genera ciertas connotaciones negativas que nos podíamos ahorrar, la comunidad científica ha optado por ese nombre lo cual solo significa que las personas tienen unos determinados síntomas con los que deben aprender a vivir y cuyos efectos pueden intentar paliar y mejorar -como todos, en realidad-. Podríamos prescindir del nombre y trabajar los síntomas.
     En tercer lugar, la medicación en estos casos puede llegar a ser necesaria, pero los neuropsicólogos recomiendan que sea utilizada solo en los casos en los que otros tratamientos no han surtido efecto por la profundidad del trastorno y ello debería suceder en pocos casos.
     Para hablar y enfrentarse con el TDA/TDAH conviene tener una serie de cuestiones en cuenta (información a partir de Pousada & Jayaro Neuroscience Institute que ofrece estos tratamientos a partir de las últimas investigaciones y técnicas desarrolladas al respecto):

  • Últimamente se han desarrollado pruebas sencillas y no invasivas para su detección como el Test de Variables de Atención (T.O.V.A).
  • La información que se maneje ha de ser fiable, ya que hay mucha que puede inducir a error. Asimismo, los profesionales con los que se contacte para tratar el problema deberían manejar las últimas técnicas para conseguir mejoras rápidamente:

    • BIOFEEDBACK y NEUROFEEDBACK son programas contrastados, no invasivos para el tratamiento de estos trastornos.
    • Se suele complementar con ejercicios de entrenamiento cognitivo que también tienen buenos resultados.

  • En las familias todos se pueden implicar para manejar el problema de manera óptima:

    • Mantener la calma.
    • Contribuir a la mejora de la autoestima: plantear metas realistas al niño; no castigar el error, sino ayudarlo a aprender de él; hacerle ver sus cualidades positivas y desarrollar sus talentos.
    • Motivar el aprendizaje del niño. Ello no tiene por qué significar un aprendizaje meramente académico, sino que este se puede complementar con aprendizajes informales que despiertan la curiosidad, a través de la experiencia y que se convierten en momentos de disfrute. (Si pinchas encontrarás ejemplos).
    • Tener una alimentación adecuada y una hidratación suficiente para el funcionamiento del cerebro.
    • Ayudar a mantener orden y planificación. Las rutinas dan seguridad a todos los niños, pero son especialmente necesarias para mejorar el día a día de los que padecen estos trastornos. Los calendarios anotados, planificaciones semanales, recordatorios son útiles en estos casos y más si se implica a los propios chicos en su confección.
    • Establecer momentos de descanso de las tareas y las obligaciones también es absolutamente necesario. Se planean pausas a cada rato de estudio aprovechado -hay que ser realista en el tiempo que significa ese "rato" según el tiempo que aguante concentrado, más vale poco tiempo aprovechado que mucho desperdiciado que, además, genera culpabilidad-.
    • Extinguir o reducir las conductas indeseadas con rapidez, mediante técnicas sencillas. Para la modificación de conducta es recomendable establecer límites cortos para prevenir una situación que se escape del control y buscar herramientas alternativas para evitar que se llegue a ello.
    • Centrarse en las conductas; cuando son negativas se corrige la conducta que se puede modificar. Para ello es preferible utilizar el verbo "estar" más que el verbo "ser" para referirse al niño.
    • Procurar no corregirlo en público.
    • Fomentar las habilidades sociales y no exponerlo a situaciones muy competitivas.

  • En clase:

    • Es deseable que el equipo docente esté informado de la situación y tenga unas pautas de actuación comunes. (Se puede seguir alguna guía o crear una propia junto con el departamento de orientación del centro)
    • Estar en contacto con las familias y trabajar conjuntamente.
    • Plantear la posibilidad de adaptar algunos materiales, tareas o exámenes.
    • Proporcionar y favorecer la asunción de técnicas de estudio y resolución de problemas de manera escalonada.
     Todos estas intervenciones seguro mejorarán el rendimiento y contribuirán al bienestar del niño y de todos los que lo rodean. La última cuestión, pero no menos importante, que me gustaría reseñar al respecto es la posibilidad de realizar ejercicios de atención o meditación cuya eficacia está científicamente probada. Me refiero a técnicas de Mindfulness, por ejemplo que se pueden realizar desde pequeños a través de juegos en los que se trabaja la atención y se consigue mejor capacidad de concentración, reducción del estrés y menor impulsividad.



Si te ha ayudado o te ha parecido interesante, comparte, por favor.
   

lunes, 4 de enero de 2016

APRENDIZAJE DESDE LA EXPERIENCIA

     Dándole vueltas a la necesidad de motivar a los estudiantes está claro que hay una serie de factores fundamentales. Recordamos:
  • Que el estudiante encuentre atractivo el contenido y que lo pueda relacionar con la realidad. Si el estudiante encuentra útil el trabajo que está realizando, se siente más motivado.
  • Que el alumno pueda elegir lo que quiere aprender. A pesar de que respetamos los contenidos curriculares, se pueden buscar formas de presentarlos o maneras de trabajarlos y aprenderlos muy diversas. Así dejamos que el estudiante elija la que más le conviene o le agrada.
  • Esto nos lleva a la responsabilidad, porque si el alumno elige, se responsabiliza de aquello que él ha decidido y también se siente más motivado.
  • Que el contenido se ajuste a sus capacidades, pero, además, que suponga un reto personal ayuda a que el estudiante ponga toda la carne en el asador.
  • Que el contenido esté dividido en fases que se van superando hace que el alumno lo vea como algo asequible y según va superando escalones aumenta su autoestima y las emociones positivas lo animan a ser persistente para conseguir el objetivo final.
  • Que el alumno pueda aplicar su creatividad consigue igualmente esas emociones positivas sin las cuales no existe la motivación.
     (Sobre negociación en el aula, escucha activa, emociones positivas para conseguir la motivación en el aula puedes leer más en este enlace: Claves para la tarea de educar).
    En este sentido el Aprendizaje Basado en Proyectos, el Aprendizaje Basado en Problemas y el Aprendizaje Basado en Retos son fórmulas que se recogen todos los puntos anteriores y obligan al estudiante a pasar a la acción. Aprenden haciendo.
     El Observatorio de Innovación educativa del Tecnológico de Monterrey en sus reportes Edu Trends realiza un análisis exhaustivo de estos procedimientos del que extraemos la siguiente tabla comparativa:


     Ahora esperamos vuestras opiniones. Experiencias hay varias muy interesantes. Os invitamos a que veáis algunas sobre el Aprendizaje Basado en Proyectos en este enlace. En la misma línea encontramos los proyectos específicos con TIC como el de Realidad Aumentada sobre el que podéis leer más aquí.

martes, 1 de diciembre de 2015

INTELIGENCIAS MÚLTIPLES. IMPLICACIONES EN LA EDUCACIÓN

     ¿Es el tema de las Inteligencias Múltiples una moda? ¿Tiene alguna utilidad en las aulas? ¿Y para los padres? ¿Qué hay que saber?
     Creemos que, como tantas otras aportaciones de la Psicología y la Neurociencia, es una teoría que merece la pena tener en cuenta. ¿Por qué? Porque, entre otras cosas, parte de la diferencia, que e intrínseca a cada persona; del respeto a esa diferencia; de la igualdad de consideración a cada persona diferente, y los resultados son la motivación y, por ende, el aprendizaje más efectivo
     ¿Cómo hacemos? Podemos empezar por entender a qué nos referimos cuando hablamos de Inteligencias Múltiples y seguir unas sencillas pautas lógicas.

DEFINICIÓN DE INTELIGENCIA PARA HOWARD GARDNER

     “Una inteligencia implica la habilidad necesaria para resolver problemas o para elaborar productos que son de importancia en un contexto cultural o en una comunidad determinada.”
     De ahí se deduce que “la competencia cognitiva del hombre queda mejor descrita en términos de un conjunto de habilidades, talentos o capacidades mentales que denominaremos «inteligencias»”. 

     “Todos los individuos normales poseen cada una de estas capacidades en un cierto grado; los individuos difieren en el grado de capacidad y en la naturaleza de la combinación de estas capacidades”.
     Así pues, cada ser es único y puede y debe desarrollar sus mejores talentos; pero también, determinar las debilidades nos puede ayudar a tomar medidas para compensarlas.
   

     INTELIGENCIAS:

1.      Inteligencia musical
2.      Inteligencia cinético-corporal
3.      Inteligencia lógico-matemática
4.      Inteligencia lingüística
5.      Inteligencia espacial
6.      Inteligencia interpersonal
7.      Inteligencia intrapersonal

     A las que se añade 

8. Inteligencia naturalista

IMPLICACIONES

*      Cada inteligencia es un potencial biológico en bruto.
*      Cada inteligencia puede subdividirse o puede ajustarse la lista si se describen capacidades que cumplan los requisitos para ser consideradas como tales.
*      Las inteligencias trabajan juntas para resolver problemas y para alcanzar diversos fines culturales: vocaciones, aficiones y similares. De hecho, algunas investigaciones (Proyecto Spectrum) demuestran que la ventaja de un individuo en un área se puede utilizar para mejorar los resultados en otra.
*      No todo el mundo tiene los mismos intereses ni aprende de la misma manera, por tanto:
o   Hay que individualizar la educación, lo que se enseña, puesto que en nuestros días nadie puede aprender todo lo que hay para aprender.
o   Lo que consideremos lo suficientemente importante para que lo aprenda todo el mundo, debe enseñarse de formas diversas para que llegue a todos.
*      La educación debería tener como objetivo desarrollar las inteligencias y ayudar a la gente a alcanzar los fines vocacionales y aficiones que se adecuen a su particular espectro de inteligencias.
*      El Proyecto Spectrum también ha demostrado que los niños muestran modos de trabajar positivos —motivado, confiado, concentrado— en sus áreas fuertes, mientras que los resultados flojos se caracterizan por modos del tipo “distraído”, “impulsivo” o “reticente”. 
*   Igualmente, ese Proyecto, hace ver que los niños con más puntos débiles muestran menos actitudes tentativas o experimentadoras.
* Al sentirse confiados en las tareas para las que tienen mejores aptitudes, los alumnos consiguen mejorar su autoestima y sentirse más motivados para seguir aprendiendo. Además, podemos mostrarles cómo utilizar esas aptitudes o la concentración que alcanzan en aquellas áreas en las que encuentren alguna dificultad.

Conozcamos a nuestros alumnos, a nuestros hijos y veamos cómo podemos ayudarles a encontrar su camino y a dar lo mejor de sí mismos.

domingo, 22 de noviembre de 2015

CÓMO TRABAJAR LA METACOGNICIÓN DEL ESTUDIANTE

    En el camino hacia la autonomía del estudiante, algunos de los pasos que tiene que dar están ligados a la metacognición, a saber: la capacidad de autorregular el aprendizaje.
     El profesor Carles Dorado de la Universidad Autónoma de Barcelona en el artículo "Aprender a aprender. Estrategias y técnicas" explica que la metacognición implica dos dimensiones:
  1. Conocimiento sobre la propia cognición, es decir, tomar conciencia del funcionamiento de nuestra manera de aprender y comprender los factores que explican nuestros resultados positivos o negativos.
  2. Regulación y control de las actividades que el alumno realiza durante su aprendizaje (planificación, control del proceso intelectual y evaluación de resultados).
     También expone que en el niño surge antes la regulación y el control ejecutivo porque están relacionados con la situación y la actividad concreta. Tanto en esta tarea como en la toma de conciencia más abstracta sobre las fortalezas, limitaciones, estilo de aprendizaje, etc., es el docente el que puede ayudar al alumno a reconocerse (Brunner lo denomina "préstamo de conciencia").
     Las técnicas del coaching educativo son especialmente adecuadas para favorecer esta metacognición puesto que se basan en las preguntas que hacen que sea el propio alumno el que encuentre la manera de hacer las cosas, que aprenda de sus errores, que modifique su estrategia cuando sea necesario y que se mantenga motivado para conseguir terminar la tarea de una manera adecuada.
     En este sentido, podemos hacerles preguntas sobre el conocimiento, el proceso, preguntas precisas o abiertas, encaminadas a elegir estrategias alternativas, que obliguen a razonar, a comprobar hipótesis, a generalizar, cuestiones para estimular la reflexión y controlar la impulsividad o sobre actitudes. Un nutrido ejemplo de preguntas concretas lo podéis encontrar en Wiki en clave de TIC. Aquí solo extraemos algunas:
  • ¿Qué conozco del tema? ¿Cómo puedo relacionar esta información?
  • ¿Qué pasos debo seguir para...? ¿En qué parte requerí más tiempo? ¿Qué estrategias he utilizado para resolverlo?
  • ¿Hay otras maneras de resolverlo? ¿Puedes discutir la respuesta con un compañero? ¿Es lógico lo que afirmas?
  • ¿Qué sucedería si en lugar de este dato utilizaras este otro? ¿Quieres volver a probar?
  • ¿Qué criterios hemos utilizado para...? ¿Qué hacemos cuando (definimos, clasificamos, comparamos...)?
  • ¿Quieres repetir lo que has dicho? ¿A qué se debió tu equivocación?
  • ¿En qué soy sistemático? ¿Cuánto interés tengo en la tarea? ¿Colaboro? ¿Cómo puedo superarme?
     Desde este blog, queremos simplificar un poco la tarea y ofreceros una imagen para que podáis trabajar desde clase o desde casa


     Debemos desarrollar cada uno de los pasos con nuestros alumnos. Como sugerencia, se puede vincular a un trabajo o tema concreto e ir desglosando cada etapa:
  • La planificación tiene que ver con lo que sabemos del tema, el tiempo que vamos a dedicar a cada aspecto, cómo vamos a repartir los apartados...
  • Actuar implica ponerse a trabajar: dirigir la atención, buscar, seleccionar información, hacerla propia, relacionarla...
  • Se tiene que conseguir la constancia y, para ello, se puede dividir el trabajo en submetas, ver en qué se puede mejorar, modificar las estrategias que no funcionen o prever dificultades que llegarán.
  • Para evaluar hay que ser consciente de si el trabajo que se está haciendo cumple con el propósito que tiene; ello implica que se pueda relacionar la información nueva con la que ya tenemos, almacenar el conocimiento y utilizar las estrategias aprendidas en otros contextos.
     ¿Qué conseguimos con esto? Estudiantes más autónomos, seguros, responsables y creativos. Con ello favorecemos la experimentación de emociones positivas que revierten en la motivación para nuevos aprendizajes, además del conocimiento de las técnicas y estrategias con las que lo van a conseguir.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

GAMIFICACIÓN

    En otras entradas ya hemos mencionado la gamificación o ludificación como recurso motivador en el aula ("¿Qué hacemos los primeros días de clase?"). Ahora queremos ir un poco más allá con algunas consideraciones, indicaciones y ejemplos que os puedan servir para ponerla en práctica.
     No se trata de añadir trabajo para el profesor, más bien al contrario, con la gamificación los que más trabajan son los alumnos y, además, contentos. Tampoco se trata de quitar horas al temario que tenemos que impartir, sino que el objetivo es que aprendan ese temario que tenemos programado. Ni siquiera hay que ser un experto en nuevas tecnologías, porque lo podemos hacer tan tecnológico como queramos o podamos, acorde a nuestros conocimientos o recursos en el centro en el que trabajemos ¿Os apuntáis?

     RECURSOS PARA GAMIFICAR EL AULA

     Lo primero que debemos hacer para que este recurso sea realmente útil es plantearnos qué objetivos queremos conseguir, cuándo lo vamos a llevar a cabo, de qué material disponemos, si solo vamos a trabajar una unidad un bloque o pretendemos que todo el curso siga esta pauta. Además, tenemos que contar con los alumnos a los que nos dirigimos para adecuar el juego a la edad y para que ellos participen en su creación.
     En la siguiente infografía que aparece en www.aulaplaneta.com observamos el proceso completo:

     Si disponemos de recursos tecnológicos en el aula o centro en que trabajamos, existen varias plataformas de las que nos podemos servir para crear nuestros propios juegos en clase con los alumnos. En este enlace de Canal TIC se ofrecen algunas de ellas.
     Si, por el contrario, nuestra aula no dispone de material tecnológico, no tenemos que renunciar a jugar en ella, solo se trata de ser un poco más creativos e implicar a los alumnos en la aportación de ideas. Fomentaremos su imaginación, cosa que no les falta, y su responsabilidad, por lo que se implicarán más en el desarrollo de la actividad que si se la propusiéramos ya cerrada.
     Podemos crear situaciones de trabajo individual o cooperativo. Con la gamificación también podemos aprovechar para la integración de alumnos con necesidades educativas especiales y puede ser un buen momento educativo para la inclusión. Y no solo eso, sino que se pueden aprovechar las diferentes fortalezas de cada alumno (inteligencias) para resolver diferentes partes del juego creado.

BENEFICIOS DE LA GAMIFICACIÓN DEL AULA

  • Estimula la corteza prefrontal del cerebro, por tanto, la cognición, que es tanto como decir que conseguiremos mejores mecanismos de toma de decisiones.
  • Estimula el crecimiento neuronal de la amígdala, lo que significa que se trabajan las emociones y se estimula la madurez.
  • Estimula la creatividad.
  • Mejora la capacidad de aprendizaje (a través de la estimulación de la cognición y de las emociones positivas).
  • Nos da un propósito y un dominio del tema que son dos factores de motivación.
  • Favorece la inclusión de todos los alumnos.
  • Lleva al autoconocimiento y a la reflexión.
     Jugar puede ser una manera seria de tomarse el aprendizaje.