lunes, 21 de diciembre de 2015
martes, 1 de diciembre de 2015
INTELIGENCIAS MÚLTIPLES. IMPLICACIONES EN LA EDUCACIÓN
¿Es el tema de las Inteligencias Múltiples una moda? ¿Tiene alguna utilidad en las aulas? ¿Y para los padres? ¿Qué hay que saber?
Creemos que, como tantas otras aportaciones de la Psicología y la Neurociencia, es una teoría que merece la pena tener en cuenta. ¿Por qué? Porque, entre otras cosas, parte de la diferencia, que e intrínseca a cada persona; del respeto a esa diferencia; de la igualdad de consideración a cada persona diferente, y los resultados son la motivación y, por ende, el aprendizaje más efectivo
¿Cómo hacemos? Podemos empezar por entender a qué nos referimos cuando hablamos de Inteligencias Múltiples y seguir unas sencillas pautas lógicas.
¿Cómo hacemos? Podemos empezar por entender a qué nos referimos cuando hablamos de Inteligencias Múltiples y seguir unas sencillas pautas lógicas.
DEFINICIÓN DE INTELIGENCIA PARA HOWARD GARDNER
“Una inteligencia implica la habilidad necesaria para
resolver problemas o para elaborar productos que son de importancia en un
contexto cultural o en una comunidad determinada.”
De ahí se deduce que “la competencia cognitiva del hombre
queda mejor descrita en términos de un conjunto de habilidades, talentos o
capacidades mentales que denominaremos «inteligencias»”.
“Todos los individuos normales poseen cada una de estas
capacidades en un cierto grado; los individuos difieren en el grado de
capacidad y en la naturaleza de la combinación de estas capacidades”.
Así pues, cada ser es único y puede y debe desarrollar sus mejores talentos; pero también, determinar las debilidades nos puede ayudar a tomar medidas para compensarlas.
Así pues, cada ser es único y puede y debe desarrollar sus mejores talentos; pero también, determinar las debilidades nos puede ayudar a tomar medidas para compensarlas.
INTELIGENCIAS:
1.
Inteligencia musical
2.
Inteligencia cinético-corporal
3.
Inteligencia lógico-matemática
4.
Inteligencia lingüística
5.
Inteligencia espacial
6.
Inteligencia interpersonal
7.
Inteligencia intrapersonal
A las que se añade
8. Inteligencia naturalista
IMPLICACIONES
o
Hay que individualizar la educación, lo que se
enseña, puesto que en nuestros días nadie puede aprender todo lo que hay para
aprender.
o
Lo que consideremos lo suficientemente
importante para que lo aprenda todo el mundo, debe enseñarse de formas diversas
para que llegue a todos.
Conozcamos a nuestros alumnos, a nuestros hijos y veamos cómo podemos ayudarles a encontrar su camino y a dar lo mejor de sí mismos.
domingo, 22 de noviembre de 2015
CÓMO TRABAJAR LA METACOGNICIÓN DEL ESTUDIANTE
En el camino hacia la autonomía del estudiante, algunos de los pasos que tiene que dar están ligados a la metacognición, a saber: la capacidad de autorregular el aprendizaje.
El profesor Carles Dorado de la Universidad Autónoma de Barcelona en el artículo "Aprender a aprender. Estrategias y técnicas" explica que la metacognición implica dos dimensiones:
- Conocimiento sobre la propia cognición, es decir, tomar conciencia del funcionamiento de nuestra manera de aprender y comprender los factores que explican nuestros resultados positivos o negativos.
- Regulación y control de las actividades que el alumno realiza durante su aprendizaje (planificación, control del proceso intelectual y evaluación de resultados).
También expone que en el niño surge antes la regulación y el control ejecutivo porque están relacionados con la situación y la actividad concreta. Tanto en esta tarea como en la toma de conciencia más abstracta sobre las fortalezas, limitaciones, estilo de aprendizaje, etc., es el docente el que puede ayudar al alumno a reconocerse (Brunner lo denomina "préstamo de conciencia").
Las técnicas del coaching educativo son especialmente adecuadas para favorecer esta metacognición puesto que se basan en las preguntas que hacen que sea el propio alumno el que encuentre la manera de hacer las cosas, que aprenda de sus errores, que modifique su estrategia cuando sea necesario y que se mantenga motivado para conseguir terminar la tarea de una manera adecuada.
En este sentido, podemos hacerles preguntas sobre el conocimiento, el proceso, preguntas precisas o abiertas, encaminadas a elegir estrategias alternativas, que obliguen a razonar, a comprobar hipótesis, a generalizar, cuestiones para estimular la reflexión y controlar la impulsividad o sobre actitudes. Un nutrido ejemplo de preguntas concretas lo podéis encontrar en Wiki en clave de TIC. Aquí solo extraemos algunas:
- ¿Qué conozco del tema? ¿Cómo puedo relacionar esta información?
- ¿Qué pasos debo seguir para...? ¿En qué parte requerí más tiempo? ¿Qué estrategias he utilizado para resolverlo?
- ¿Hay otras maneras de resolverlo? ¿Puedes discutir la respuesta con un compañero? ¿Es lógico lo que afirmas?
- ¿Qué sucedería si en lugar de este dato utilizaras este otro? ¿Quieres volver a probar?
- ¿Qué criterios hemos utilizado para...? ¿Qué hacemos cuando (definimos, clasificamos, comparamos...)?
- ¿Quieres repetir lo que has dicho? ¿A qué se debió tu equivocación?
- ¿En qué soy sistemático? ¿Cuánto interés tengo en la tarea? ¿Colaboro? ¿Cómo puedo superarme?
Desde este blog, queremos simplificar un poco la tarea y ofreceros una imagen para que podáis trabajar desde clase o desde casa
Debemos desarrollar cada uno de los pasos con nuestros alumnos. Como sugerencia, se puede vincular a un trabajo o tema concreto e ir desglosando cada etapa:
- La planificación tiene que ver con lo que sabemos del tema, el tiempo que vamos a dedicar a cada aspecto, cómo vamos a repartir los apartados...
- Actuar implica ponerse a trabajar: dirigir la atención, buscar, seleccionar información, hacerla propia, relacionarla...
- Se tiene que conseguir la constancia y, para ello, se puede dividir el trabajo en submetas, ver en qué se puede mejorar, modificar las estrategias que no funcionen o prever dificultades que llegarán.
- Para evaluar hay que ser consciente de si el trabajo que se está haciendo cumple con el propósito que tiene; ello implica que se pueda relacionar la información nueva con la que ya tenemos, almacenar el conocimiento y utilizar las estrategias aprendidas en otros contextos.
¿Qué conseguimos con esto? Estudiantes más autónomos, seguros, responsables y creativos. Con ello favorecemos la experimentación de emociones positivas que revierten en la motivación para nuevos aprendizajes, además del conocimiento de las técnicas y estrategias con las que lo van a conseguir.
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miércoles, 4 de noviembre de 2015
GAMIFICACIÓN
En otras entradas ya hemos mencionado la gamificación o ludificación como recurso motivador en el aula ("¿Qué hacemos los primeros días de clase?"). Ahora queremos ir un poco más allá con algunas consideraciones, indicaciones y ejemplos que os puedan servir para ponerla en práctica.
No se trata de añadir trabajo para el profesor, más bien al contrario, con la gamificación los que más trabajan son los alumnos y, además, contentos. Tampoco se trata de quitar horas al temario que tenemos que impartir, sino que el objetivo es que aprendan ese temario que tenemos programado. Ni siquiera hay que ser un experto en nuevas tecnologías, porque lo podemos hacer tan tecnológico como queramos o podamos, acorde a nuestros conocimientos o recursos en el centro en el que trabajemos ¿Os apuntáis?
RECURSOS PARA GAMIFICAR EL AULA
Lo primero que debemos hacer para que este recurso sea realmente útil es plantearnos qué objetivos queremos conseguir, cuándo lo vamos a llevar a cabo, de qué material disponemos, si solo vamos a trabajar una unidad un bloque o pretendemos que todo el curso siga esta pauta. Además, tenemos que contar con los alumnos a los que nos dirigimos para adecuar el juego a la edad y para que ellos participen en su creación.
En la siguiente infografía que aparece en www.aulaplaneta.com observamos el proceso completo:
Si disponemos de recursos tecnológicos en el aula o centro en que trabajamos, existen varias plataformas de las que nos podemos servir para crear nuestros propios juegos en clase con los alumnos. En este enlace de Canal TIC se ofrecen algunas de ellas.
Si, por el contrario, nuestra aula no dispone de material tecnológico, no tenemos que renunciar a jugar en ella, solo se trata de ser un poco más creativos e implicar a los alumnos en la aportación de ideas. Fomentaremos su imaginación, cosa que no les falta, y su responsabilidad, por lo que se implicarán más en el desarrollo de la actividad que si se la propusiéramos ya cerrada.
Podemos crear situaciones de trabajo individual o cooperativo. Con la gamificación también podemos aprovechar para la integración de alumnos con necesidades educativas especiales y puede ser un buen momento educativo para la inclusión. Y no solo eso, sino que se pueden aprovechar las diferentes fortalezas de cada alumno (inteligencias) para resolver diferentes partes del juego creado.
BENEFICIOS DE LA GAMIFICACIÓN DEL AULA
- Estimula la corteza prefrontal del cerebro, por tanto, la cognición, que es tanto como decir que conseguiremos mejores mecanismos de toma de decisiones.
- Estimula el crecimiento neuronal de la amígdala, lo que significa que se trabajan las emociones y se estimula la madurez.
- Estimula la creatividad.
- Mejora la capacidad de aprendizaje (a través de la estimulación de la cognición y de las emociones positivas).
- Nos da un propósito y un dominio del tema que son dos factores de motivación.
- Favorece la inclusión de todos los alumnos.
- Lleva al autoconocimiento y a la reflexión.
Jugar puede ser una manera seria de tomarse el aprendizaje.
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domingo, 18 de octubre de 2015
PLANIFICACIÓN DEL ESTUDIO
Si nuestros alumnos o hijos todavía no han confeccionado una planificación semanal para el curso, quizá ya va siendo hora de animarles a hacerlo. Ahora ya han empezado las extraescolares y ya van apareciendo los primeros parciales, controles, pruebas del trimestre que, a veces, les pillan despistados. Para evitar ir "apagando fuegos" es importante crear una buena planificación.
Los neurólogos (Tirapu et alii) consideran la planificación y organización de metas una de las ocho funciones ejecutivas básicas de nuestra mente. Para conseguir cualquier objetivo es fundamental tener una buena planificación.
VENTAJAS DE PLANIFICAR EL ESTUDIO:
- Se hacen explícitos los objetivos que se persiguen y se organizan, es decir, se prioriza.
- Se genera una rutina que aporta seguridad a los niños y adolescentes.
- La rutina crea hábito de estudio. Un hábito es una segunda naturaleza, por lo que las capacidades que un estudiante creía no poseer por sus características personales, se pueden adquirir a fuerza de empeñarse.
- Fomenta la responsabilidad y la autonomía.
- Cuando está bien planteada es motivadora porque no solo se reflejan en la planificación las actividades de estudio, sino también sus extraescolares o su tiempo de ocio dedicado a aquello que más les gusta. Saben que cuando acaben uno de los trabajos obligatorios-cumplan uno de sus objetivos- pueden dedicarse a lo que elijan.
- Plantearse objetivos y cumplirlos mejora la autoestima. Este hecho produce un efecto en espiral en el aprendizaje: cuanto más se aprende más crece la autoestima, cuanto más crece la autoestima más se aprende.
- Se convierten en observadores de su evolución -metacognición- y aprenden a organizarse en función de sus necesidades.
- Llevar al día el estudio reduce el estrés y evita bloqueos y conflictos.
- El estudiante se convierte en proactivo. Es capaz de anticipar los problemas que se le van a plantear y buscar soluciones.
¿Cómo podemos ayudar a que los estudiantes realicen una buena planificación?
- La planificación debe ser personal e intransferible, con lo cual, cada estudiante debe realizar la suya, no la podemos hacer por ellos. Nosotros solo podemos animarlos a hacerla bien, explicarles sus ventajas, sentarnos con ellos y ayudarlos.
- Para motivarlos a confeccionar su planificación y que no la vean como otra tarea aburrida podemos proponerles que elijan el formato que prefieran, el lugar donde la van a ubicar, si la van a adornar, si quieren que nuestra ayuda...
- Si ayudamos o supervisamos, no podemos intervenir demasiado puesto que ellos son los que tienen que planificarse y comprometerse con su organización y prioridades. Podemos hacer sugerencias de mejora pero han de saber que la última decisión es suya. Pueden hacer la planificación como quieran, pero han de cumplirla.
- Se ha de tener en cuenta la edad del estudiante y el estilo de aprendizaje. Un niño de 7 años no se puede plantear pasarse cuatro horas seguidas estudiando al día, pero tampoco es realista que lo haga un estudiante de más edad con dificultades de atención, por ejemplo.
- La planificación ha de ser flexible; si no funciona, se modifica.
- También debe ser realista y reflejar, como ya hemos dicho, todas las tareas o actividades que no tengan que ver con el estudio propiamente dicho. Los objetivos de los estudiantes no son solamente aprobar una asignatura, sacar el curso o terminar una carrera, sino que tienen otras aficiones y facetas que han de cuidar porque les completan.
- Si encuentran dificultades para plasmar una planificación a priori, les podemos sugerir que dejen un tiempo para "¿Qué he aprendido hoy?", "¿Qué tareas tengo que hacer?" y "¿Sobre qué me hablarán mañana?". Son espacios de tiempo básicos para repasar lo visto, hacer los ejercicios o trabajos que les han mandado en clase y hacerse una idea de lo que van a trabajar el día siguiente.
- En cuanto a los formatos de planificación, algunos estudiantes prefieren confeccionar ellos mismos sus cuadrantes y decorarlos a su gusto, o no.
- Se
puede utilizar un folio, papel cuadriculado, una cartulina o utilizar
algún programa de ordenador.
- Utilizar
diferentes colores puede servir para distinguir actividades al primer
golpe de vista.
- También
pueden optar por iconos que dibujen ellos mismos o que peguen.
- Es
interesante dejar espacio para imprevistos o colgar de la planificación
un taco de notas autoadhesivas de colores para incluirlos.
- Por
supuesto, les podemos dar todo tipo de ideas que se nos ocurran como que
escriban frases motivadoras o que copien citas que les gusten para
aumentar el atractivo de la planificación.
- Si el
estudiante no tiene ganas de realizar este trabajo, puede comprar
cuadrantes preparados o hacer una búsqueda simple en Internet e
imprimirse la que más le convenga.
Podéis tener una visión más general sobre la motivación para el estudio y el aprovechamiento del tiempo en una entrada anterior de este blog: "Así ayudamos a nuestros hijos a estudiar".
Las posibilidades son múltiples. ¿Nos cuentas tus estrategias?
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lunes, 12 de octubre de 2015
RESPONSABILIDAD
El Diccionario de la RAE define a la persona responsable como aquella que "pone atención en lo que hace o decide". Todos los padres y docentes pretendemos conseguir que nuestros hijos y alumnos actúen de esa manera; sin embargo, a veces, no les damos ocasión y si se la damos y se equivocan o les sale mal aquello que emprendieron con responsabilidad, les reprochamos su fallo. Volvamos a la definición y observemos que no dice que aunque alguien ponga atención en lo que hace o decide, ello tenga que salir bien necesariamente. De hecho, cuando nosotros, los adultos, hacemos cosas con atención y decidimos previa reflexión, tampoco tenemos el éxito garantizado, también nos equivocamos. En esos momentos necesitamos más comprensión porque es más difícil de asumir un fallo cuando creemos que hemos hecho las cosas como debíamos y sentimos la tentación de no volver a esforzarnos.
¿Cuáles son las claves para que nuestros hijos y alumnos se comporten de forma responsable?
- Autonomía. Si queremos que nuestros hijos hagan cosas por sí mismos, les tenemos que dejar hacerlas. Por supuesto, tendremos en cuenta su edad y sus capacidades. Podemos empezar con fomentar la responsabilidad con sus cosas (juguetes, material del colegio, ropa, habitación...) y hacerla extensiva a la colaboración en tareas en casa. Desde pequeños les podemos permitir que tomen pequeñas decisiones y asuman sus consecuencias naturales, así verán la importancia de prestar atención a lo que hacen y deciden. Serán responsables.
- Confianza. Es absolutamente necesario que sepan que confiamos en ellos. Cuando les hemos explicado lo que está bien y lo que está mal es muy efectivo decirles que sabemos que elegirán correctamente porque son dignos de confianza, inteligentes y buenos. Así saben que eso es lo que esperamos de ellos y se esforzarán en seguir ese camino. Cuando fallen, les escucharemos, les explicaremos nuestro punto de vista, la necesidad de que asuman ellos las consecuencias de sus actos y nuestra confianza en que la próxima vez lo harán mejor, además de ofrecer nuestra ayuda si la necesitan. Confiarán en los adultos y en ellos mismos y serán responsables.
- Apoyo. Nuestra presencia siempre es necesaria aunque les dejemos cierta soltura. Tanto para mayores como para pequeños es básico, también para su confianza y seguridad, saber que nosotros les apoyamos. Les explicaremos que el hecho de que les pongamos límites no significa que no los apoyemos, más bien al contrario, somos sus aliados. En la relación entre padres o docentes y niños o adolescentes, puede ocurrir que se tenga la sensación de estar compitiendo a ver quién puede más, hay que evitarla porque por no ceder pueden hacer algo que realmente no es lo que quieren hacer. Es mucho más eficaz la colaboración que el enfrentamiento. Y serán responsables.
- Reflexión. Desde que son pequeños se puede fomentar la capacidad de reflexión a través de cuestiones. Podemos animar a que nos den ellos las soluciones a los problemas que se les presentan. Cuando se trata de ellos, sus límites, suele funcionar muy bien invitarlos a que se pongan en el lugar de quien sufre las consecuencias de lo que ellos han hecho mal (se puede utilizar un cuento o una anécdota); son frecuencia ellos son más duros que nosotros consigo mismos. Además, les enseñamos a ser empáticos y serán responsables.
- Ejemplo. Ya hemos tratado en otra ocasión la importancia de ser un buen ejemplo para nuestros hijos o alumnos (puedes leer la entrada "Un buen ejemplo"). Ellos aprenden por imitación y muy pronto se dan cuenta de las contradicciones entre lo que les decimos y lo que nosotros hacemos. Les tenemos que explicar que no somos infalibles, pero que nos esforzamos cada día en hacer las cosas lo mejor que sabemos, que somos constantes, que asumimos las consecuencias de nuestros actos... Serán responsables.
- Reconocimiento. La mejor manera de conseguir que nuestros hijos y alumnos repitan algo que han hecho bien es reconocérselo. En muchas ocasiones solo nos fijamos en las malas conductas, en aquello que queremos corregir. Si esa es la manera que tienen de llamar nuestra atención, repetirán las malas conductas. También los adolescentes necesitan que les alabemos y reconozcamos aquello que hacen bien, de manera que vean con claridad cuál es el camino que hay que seguir. Ellos y los que están alrededor deben tener claro que la manera de acercarse a nosotros y conseguir nuestra atención positiva es haciendo las cosas bien. Si sus buenos actos no tienen ningún reconocimiento, dejarán de hacerlos. Educaremos en positivo y serán responsables.
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| Areté Educación |
Espero que encontréis utilidad en estas palabras y no dejéis de comentarnos vuestra visión, experiencia o vuestras dudas.
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viernes, 9 de octubre de 2015
APRENDER SIEMPRE
¡Feliz fin de semana a todos!
Este es un fin de semana largo para nuestros niños y adolescentes. Algunas familias lo aprovecharán para hacer planes. ¿Por qué no integrar alguno que sea educativo? ¿Por qué no aprovechar para mostrar que lo educativo puede ser lo más divertido?
Quizás alguno de vosotros, padres, estáis pensando en que pensar algo educativo para vuestros hijos implica un trabajo extra o que les va a parecer aburrido y no van a querer participar, pero creemos que más bien puede ser al contrario.
Pensar actividades para los niños os puede ayudar a conectar con ellos, a tenerlos entretenidos, a divertiros con ellos y a descansar de vuestras preocupaciones. No tiene por qué ser nada complicado. Además, podéis conseguir motivarlos para sus estudios si les hacéis ver que siempre se está aprendiendo algo nuevo, que lo que les enseñan en el colegio está relacionado con la realidad, que satisface la curiosidad propia del ser humano, que ayuda a crecer personalmente y a alcanzar las metas que uno se proponga en la vida... En definitiva, conseguiréis que conecten lo que les enseñan en la escuela con lo cotidiano y, por tanto, que tengan mayor interés cuando vayan a clase y que el esfuerzo del estudio sea más gratificante.
¿Cómo hacemos? Ya hemos apuntado que no tiene por qué ser nada complicado. Veamos algunas ideas:
- Si sabemos qué están trabajando en clase podemos intentar conectarlo con coherencia, pero siempre de manera divertida.
- Si conocemos sus preferencias, podemos darles una sorpresa con una actividad que sepamos que les va a entusiasmar.
- Tendremos en cuenta las edades de nuestros hijos para que de verdad se diviertan con lo que hagamos. De hecho, los más mayores se sentirán más implicados si toman parte en la decisión o si pueden realizarla por su cuenta.
- Un paseo por el campo o por un parque puede ser una excusa para hacer un herbario, averiguar nombres de plantas y animales, descubrir las características del ecosistema, de los climas, hablar de ecología...
- Ese viaje que tenéis planeado se puede conectar fácilmente con la geografía y, si hacéis alguna visita podéis leer con los chicos los folletos que cuenten la historia de un lugar y situarlos en la época.
- Conocer personajes de los lugares que visitamos o de nuestra ciudad que sirvan de modelo a nuestros chicos también puede ser interesante. No solo hablo de estudiar la vida de un premio Nobel, sino de investigar a ese deportista, actor, pintor, músico, científico, médico... y ver cómo ha llegado a conseguir el éxito y la plenitud en su profesión con esfuerzo y tesón.
- Visitar museos, buscar actividades dirigidas a la edad de nuestros pequeños puede ser muy enriquecedor.
- Ir al teatro, al cine, a un concierto y comentar con ellos lo que hemos visto o escuchado.
- Hacer deporte juntos: salir en bici, apuntarse a una carrera solidaria, montar un partido de fútbol familiar con miembros de distintas edades... Demostrar que el ejercicio físico tiene múltiples beneficios en cuerpo y mente.
- Contar historias, inventarlas con ellos. Escribirlas, hacer un dibujo, un collage... Fomentaremos su creatividad y su gusto por la comunicación en distintos lenguajes.
- Proponer investigaciones, retos, como si fueran juegos y acompañarlos demostrando nuestro interés y entusiasmo a partes iguales.
- Planificar las tareas del fin de semana y preguntarles sus propuestas para su organización y realización hace que se responsabilicen, aprendan a solucionar problemas cotidianos y usen su creatividad en un sentido práctico.
- Hacer manualidades que les sirvan para conseguir algo que quieren, hacer un regalo o para decorar un espacio propio. Invitar a que nos ayuden en una actividad de bricolaje.
- Cocinar lo que va a comer la familia les convertirá en mejores comedores, les dará a conocer distintos ingredientes y técnicas de trabajo.
- Contar a nuestros hijos nuestras propias experiencias, cómo aprendimos nosotros determinados conceptos, cuáles eran los libros que leímos en la escuela que realmente nos gustaron, cuáles leímos por nuestra cuenta y nos sorprendieron, qué películas nos ayudaron a entender un proceso histórico, cómo descubrimos nuestra vocación o por qué disfrutamos tanto con esa afición que tenemos.
Serán grandes momentos compartidos que contribuirán a crear vínculos fuertes con nuestros hijos a la vez que ellos, no solo aprenden, sino que encuentran gusto por aprender y se motivan para otros momentos en los que el estudio les requiera un esfuerzo mayor.
Conoceremos mejor a nuestros hijos y les podremos ayudar y acompañar durante su crecimiento de manera que potenciemos sus talentos y minimicemos el impacto de las debilidades.
¿Quieres compartir con nosotros lo que vais a hacer vosotros? ¿Nos cuentas qué tal te ha ido con alguna actividad con tus hijos?
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