Mostrando entradas con la etiqueta alegría. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alegría. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de enero de 2016

APRENDIZAJE DESDE LA EXPERIENCIA

     Dándole vueltas a la necesidad de motivar a los estudiantes está claro que hay una serie de factores fundamentales. Recordamos:
  • Que el estudiante encuentre atractivo el contenido y que lo pueda relacionar con la realidad. Si el estudiante encuentra útil el trabajo que está realizando, se siente más motivado.
  • Que el alumno pueda elegir lo que quiere aprender. A pesar de que respetamos los contenidos curriculares, se pueden buscar formas de presentarlos o maneras de trabajarlos y aprenderlos muy diversas. Así dejamos que el estudiante elija la que más le conviene o le agrada.
  • Esto nos lleva a la responsabilidad, porque si el alumno elige, se responsabiliza de aquello que él ha decidido y también se siente más motivado.
  • Que el contenido se ajuste a sus capacidades, pero, además, que suponga un reto personal ayuda a que el estudiante ponga toda la carne en el asador.
  • Que el contenido esté dividido en fases que se van superando hace que el alumno lo vea como algo asequible y según va superando escalones aumenta su autoestima y las emociones positivas lo animan a ser persistente para conseguir el objetivo final.
  • Que el alumno pueda aplicar su creatividad consigue igualmente esas emociones positivas sin las cuales no existe la motivación.
     (Sobre negociación en el aula, escucha activa, emociones positivas para conseguir la motivación en el aula puedes leer más en este enlace: Claves para la tarea de educar).
    En este sentido el Aprendizaje Basado en Proyectos, el Aprendizaje Basado en Problemas y el Aprendizaje Basado en Retos son fórmulas que se recogen todos los puntos anteriores y obligan al estudiante a pasar a la acción. Aprenden haciendo.
     El Observatorio de Innovación educativa del Tecnológico de Monterrey en sus reportes Edu Trends realiza un análisis exhaustivo de estos procedimientos del que extraemos la siguiente tabla comparativa:


     Ahora esperamos vuestras opiniones. Experiencias hay varias muy interesantes. Os invitamos a que veáis algunas sobre el Aprendizaje Basado en Proyectos en este enlace. En la misma línea encontramos los proyectos específicos con TIC como el de Realidad Aumentada sobre el que podéis leer más aquí.

viernes, 11 de septiembre de 2015

¿QUÉ HACEMOS LOS PRIMEROS DÍAS DE CLASE? ALGUNAS IDEAS

    En los primeros días de clase, tras las presentaciones de los tutores, alumnos, resto de profesores, las normas del centro, las de clase... cada profesor empieza con su asignatura. En los primeros días, los alumnos llegan al centro ilusionados y frescos, pero despistados. Son unos días estupendos para motivarlos, despertar su curiosidad e implicarlos en el curso que acaba de empezar y que ellos tienen que sacar adelante con nuestra ayuda. Son unos días estupendos para metérnoslos en el bolsillo sin que se sientan atosigados.
     Sea cual sea nuestra manera de trabajar, solemos empezar con la introducción de nuestra asignatura, de los contenidos que corresponden al curso. ¿Por qué no añadimos algo de atractivo, diferente? ¿Por qué no sorprendemos a los alumnos con algo que no esperen? ¿Por qué no les integramos, en la medida de lo posible, en la planificación del curso o de las clases? Puede ser una buena manera de que empiecen por tener una buena primera impresión de nuestra asignatura y sabemos que ello ayuda.
     Ahora viene el cómo. Algunas ideas para que los primeros días de clase sean motivadores, excitantes e integradores:
  • Gamificación. Presenta tus clases, la metodología, la evaluación, como un juego. Un juego en el que van superando niveles a través de la superación de unas pruebas que implican conseguir ciertos conocimientos. Se pueden probar distintos caminos para poder lograr el botín de conocimientos y, en ellos, puede haber recompensas que ayudarán a llegar a la meta final... Podemos inventar el juego que queramos, como queramos y presentarlo de una forma divertida y amena.
  • Proyecto de inicio de curso. En un mural pondremos los objetivos y los contenidos del curso -resumidos, los más importantes redactados de manera sencilla y asequible; pero reales- y dejaremos un espacio para rellenar con los alumnos con sus propósitos y con los procedimientos que se pueden utilizar para alcanzar los objetivos y adquirir los contenidos. Es una declaración de intenciones por parte del profesor y de los alumnos y es una manera de empezar a trabajar juntos y adquirir compromiso con el curso. Se pueden hacer murales digitales con Glogster o Mural·ly.
  • Sondeo de conocimientos. Se trata de un juego para promover el autoconocimiento y la autoestima y, de paso, conocer nosotros también un poco mejor a los alumnos. Se reparten fichas con los bloques de contenidos de la asignatura -si es necesario, brevemente explicados- y se les pide que apunten si creen que se les dará bien durante el curso o no y por qué, además de anotar quién creen que destacará en ello. Debemos tener en cuenta que en todas las asignaturas trabajamos, de una forma u otra, habilidades que todos los alumnos tienen en mayor o menor medida. Puesto que se trata de generar autoestima, no dudemos en integrar destrezas muy variadas para que surjan los nombres de todos los alumnos.
     ¿Qué os parecen? ¡No dudéis en compartir vuestras ideas!

jueves, 10 de septiembre de 2015

ASÍ AYUDAMOS A NUESTROS HIJOS A ESTUDIAR

     Ahora que comienza el nuevo curso, los padres queremos contribuir al éxito de nuestros hijos en sus estudios. ¿Cómo lo podemos hacer? 
     Hay múltiples acciones que mejoran la motivación de los estudiantes y que podemos hacer desde casa. Proponemos algunas sencillas:
  • Cuidemos la alimentación de nuestros hijos para que tengan energía durante todo el día. Y no olvidemos que una buena hidratación es fundamental para afrontar el estudio.
  • Ayudémosles a centrarse en lo que están haciendo. Cuando estudien, que estudien. Expliquémosles que, si aprovechan bien el tiempo de trabajo en casa, después tendrán más tiempo de ocio. Fomentaremos este punto si les enseñamos y animamos a utilizar:
    • Técnicas de atención y concentración (mindfulness u otras técnicas de respiración, ejercicios cruzados de gimnasia cerebral...)
    • Planificación para el control de tiempos. Podemos animar a los más pequeños a sugerirnos a los padres qué cosas les gustaría hacer cuando acabaran sus tareas y realizarlas con ellos. Si no podemos cumplir algo el mismo día, pactamos previamente cuándo lo llevaremos a cabo, por ejemplo, el fin de semana o durante unas vacaciones más largas si ellos cumplen con sus responsabilidades. Los mayores pueden organizarse sus tiempos de trabajo y de ocio, mientras los padres simplemente supervisamos. Para fomentar su autonomía, pero manifestar nuestro interés, les preguntamos por su trabajo en el instituto o en el colegio, por las tareas que les quedan para casa, los trabajos que tienen que ir haciendo en qué consisten y cómo se sienten, y ofrecer nuestra ayuda si la necesitan.
    • Elección de un espacio de trabajo adecuado.
  • Contribuyamos a que creen un proyecto real y propio para el curso. Hagamos que se ilusionen con todo lo que van a aprender y que vean la utilidad de esos aprendizajes en su vida. Consigamos un seguimiento del proyecto para que mantengan la motivación durante la tarea hasta que finalice el curso y vean que sus propósitos se han cumplido. Los proyectos siempre se tendrán que basar en sus intereses personales por lo que se les pueden dar distintas formas para que sean más atractivos: historia del curso, diario, programa de entrenamiento, cuaderno de viaje, la fábrica de los conocimientos...
  • Hablémosles de la paciencia, de la constancia y del esfuerzo. De que no hay que tener miedo al fracaso y que hay que hacer las cosas, quizá más de una vez para que salgan bien. Se aprende de los errores, así que no les castiguemos por equivocarse, más bien animémosles a encontrar la enseñanza que deben sacar de dicha equivocación.
  • Contemos nuestras experiencias como estudiantes a nuestros hijos, no para que las copien, sino para que tengan ejemplos y sepan que nosotros también pasamos por lo mismo.
     Seguro que vosotros tenéis un montón de propuestas que podéis comentar aquí. 

¡FELIZ CURSO!

martes, 8 de septiembre de 2015

¡BIENVENIDO, CURSO!

     Oficialmente podemos dar la bienvenida al curso. Los profesores llevan unos días trabajando, los alumnos pequeños se acaban de incorporar y los mayores están a punto. Los padres no paran con los preparativos y las compras del inicio. Y todos nos preguntamos qué tal irá.
     Cada uno tiene sus inquietudes y expectativas y cada uno su parte de responsabilidad.
   ¿Qué valores podemos aplicar para que nuestros mejores deseos con respecto al curso que empieza se cumplan?

                                                 Ilusión
Responsabilidad
Alegría
Constancia
Paciencia
     
     Eso sí, siempre teniendo en cuenta que no somos perfectos, que en algún momento alguno de estos valores se pueden olvidar.
     No importa, porque podemos volver a empezar. Lo haremos lo mejor que podamos.
     Vamos a crear el curso que queremos tener. Hagamos que ocurra.
     ¡Feliz inicio!


lunes, 20 de julio de 2015

DESCONECTA PARA CONECTAR

     La entrada de hoy va está dedicada, especialmente, a los docentes. Algunos de ellos, no todos, ya están de vacaciones. A otros les queda poco. La cuestión es que, para unos y para otros, el tiempo de vacaciones tiene que servir para desconectar -como en el resto de profesiones, sí- y soltar todas las historias personales de alumnos o, incluso, compañeros, que nos han acompañado durante el curso.
     Todo aquel que trabaja en contacto con personas, en mayor o menor medida, sabe lo complicado que puede llegar a ser. Cuando esas personas son tu responsabilidad, la complejidad es mayor, como lo es el vínculo emocional. Por eso, llegamos exhaustos a final de curso; no es solo que la cantidad de trabajo se multiplica, sino también, el cansancio de haber tirado de nuestros alumnos durante todo el curso para que consiguieran llegar a su meta. A veces, al cansancio se le une la pena de ver que algunos de ellos, a pesar de todos nuestros esfuerzos, no lo han conseguido. Y nos llevamos a casa, además, la tarea de pensar cómo vamos a hacer para que el curso que viene los resultados sean mejores.
     El verano puede ser un buen momento para buscar respuestas, pero se deben encontrar desde una perspectiva distinta. Es necesario que desconectemos completamente de la escuela para conectarnos con nosotros mismos, con nuestras familias, amigos, naturaleza; esos libros, películas, conciertos que nos gustan; descansar. En primer lugar, es necesario porque es sano. En segundo lugar, porque realmente estaremos felices con nuestras propias experiencias y recordaremos lo bonito que es aprender, que el valor de la educación está en el camino. Cuanto mejor lo recordemos nosotros, mejor se lo transmitiremos a nuestros alumnos a partir de septiembre. Como dice Richard Gerver:
el valor de la educación está en la experiencia, en el momento, en la alegría de descubrir algo, en la satisfacción de tener una pregunta y poder buscar una respuesta
      En resumen, maestro, profesor, si quieres seguir siendo un buen docente o mejor, ¡descansa, vive, disfruta, exprime tus vacaciones al máximo! Crece tú personalmente, cuídate.